Hace algunas décadas, las láminas de asbesto eran la última moda: ligeras, económicas, daban buen paso a la luz…  Nadie tenía un techo, un tejado o una bodega en la que este material no fuese el protagonista. No obstante, desde mediados del siglo pasado, inicios de éste, se empezó a propagar la idea de que el asbesto era cancerígeno. Ahora, todo mundo empezó a retirarlo (con pánico) de sus casas, y evidentemente, de sus vidas.

Pero…, ¿en realidad es verdad esto? A continuación te ofrecemos algunos mitos y realidades sobre este polémico material.

El asbesto es un material artificial  

MITO
. Según el Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos, “el asbesto es el nombre que se da a seis minerales de origen natural que existen en el medio ambiente como manojos de fibras que pueden separarse en hilos delgados y duraderos para usarse con fines comerciales

“Estas fibras son resistentes al calor, al fuego y a las sustancias químicas y no conducen electricidad. Por estas razones, el asbesto se ha usado extensamente en muchas industrias”.

El asbesto produce cáncer

REALIDAD
. “El asbesto ha sido clasificado como un cancerígeno humano reconocido (sustancia que causa cáncer) por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (HHS), por la Oficina de Protección Ambiental (EPA) y por la Oficina Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC).

“Según la IARC, hay suficiente evidencia de que el asbesto causa mesotelioma (un cáncer relativamente poco común de las membranas delgadas que revisten el pecho y el abdomen), y cánceres de pulmón, de laringe y de ovario. Aunque es un cáncer poco común, el mesotelioma es la forma más común de cáncer asociada con la exposición al asbesto. Hay limitada evidencia de que la exposición al asbesto esté relacionada con riesgos mayores de cánceres de estómago, de faringe y de colon y recto”, informó el Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos.

Le da cáncer de inmediato a quien entre en contacto con el asbesto

MITO
. El Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos afirma que “es posible que la gente esté expuesta al asbesto en su trabajo, en su localidad o en sus hogares. Si los productos que contienen asbesto se sacuden, fibras pequeñas de asbesto se desprenden en el aire. Cuando se inhalan las fibras de asbesto, es posible que se alojen en los pulmones y que permanezcan ahí por mucho tiempo. Con el tiempo, las fibras pueden acumularse y causar cicatrices e inflamación, lo cual puede dificultar la respiración y llevar a serios problemas de salud.
“Todo el mundo se ve expuesto al asbesto alguna vez en su vida. Se pueden encontrar concentraciones bajas de asbesto en el aire, en el agua y en la tierra. Sin embargo, la mayoría de la gente no se enferma después de estar expuesta. Las personas que sí se enferman casi siempre han estado expuestas en forma regular al asbesto, por lo general en su lugar de trabajo, en contacto directo con el material, o por exposición considerable en el ambiente”.

Quien entra en contacto constante con el asbesto, podría presentar padecimientos hasta muchos años después

REALIDAD
. Según el Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos, “por lo general, las personas que presentan enfermedades relacionadas con el asbesto no muestran signos de la enfermedad por mucho tiempo después de la exposición. Puede llevarse de 10 a 40 años o más para que aparezcan los síntomas de un padecimiento relacionado con el asbesto”.

Los factores

No obstante de que el asbesto es un producto nocivo para la salud, debe aclararse que no todo mundo que entre en contacto con este material se enfermará. De hecho, el Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos ha dado a conocer un cuadro de factores que afectan el riesgo de presentar una enfermedad relacionada con el asbesto:
- Dosis (volumen de asbesto al que ha estado expuesta la persona)
- Duración (por cuánto tiempo ha estado expuesta la persona)
- Tamaño, forma y composición química de las fibras de asbesto
- Fuente de la exposición
- Factores personales de riesgo, como tabaquismo y enfermedad pulmonar preexistente
- Factores genéticos, como tener una mutación de estirpe germinal en el gen BAP1 (12)